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En Running Tours Bilbao lo damos todo este finde

Menudo fin de semana que hemos tenido. Pasarán muchos meses y contaremos las anécdotas que hemos vivido. Especialmente mi compinche Aitor que ha conocido la "cara amarga" del running.

Kosta Trail

Como siempre, las carreras comienzan varios días antes de la hora de la salida. En este caso, la nuestra comienza en el momento en el que entra una reserva para un running tour el día anterior de la Kosta Trail. Una parrja de belgas quiere conocer el "Cinturón  Verde" de Bilbao. Un circuito de los más duros del elenco que ponemos a disposición de los clientes. Un tour que recorre las faldas de Artxanda hasta la cima del Monte Avril para disfrutar de las mejores vistas de nuestra ciudad. Y es que ningún turista llegará nunca hasta donde te lleva Running Tours Bilbao.

Aitor hacía este esfuerzo extra pocas horas antes de encarar la carrera del domingo así que había que ver como recueraba.

Tomando el solete en la Kosta Trail

Mi reto era hacer tres horitas en la carrera. Venía con la moral alta tras los últimos entrenamientos y quería demostrar que estaba en un buen momento. Incluso me tengo que comer mi reto de los "selfies" (que algunos incluso me recuerdan) para dedicarme a correr. Al final paro el crono en 3 horas y 10 minutos tras cumplir mi plan durante 25kms y sufrir en los últimos cinco tras el avituallamiento de Plentzia.

Acierto plenamente con la elección del calzado ya que salgo con un modelo de salomon para citytrail ya que espero que el recorrido esté totalmente seco. Efectivamente la zapa agarra bien, en las bajadas voy seguro y en los llanos y tramos asfaltados corría muy fácil.

En esta ocasión tomo un gel 15 minutos antes de la salida ya que lo más duro de la carrera se concentra en los diez primeros kilómetros en Munarrikolanda. Cumplo y salgo de allí en una horita ese a haberme tenido que parar a echar una meadilla y perder la rueda buena que tenía con mi colega Josu.

El tercer acierto táctico es salir adelante para evitar las posibles montoneras cuando se inicien las hostilidades.

El tramo de las playas lo hago corriendo bastante cómodo. Aquí coincidimos con la gente de las marchas que ayudan bastante con sus ánimos. Los kilómetros van cayendo y la carrera parece bastante bien encamida. Solamente noto un escozor en el pezón derecho así que opto por quitarme la camiseta y correr al "estilo kupricka". Me viene muy bien ya que el solete empieza a pegar y así voy más fresquito.

Pasamos el 15 y el 20 y todo parece ir bien. Además vamos en una zona de la carrera en la que apenas nos encontramos con corredores. Vamos muy solos así que no molestamos a nadie. A partir de aquí en el tramo que baja a Plencia empezamos a notar ya la carga en las piernas. No pasa nada ya que vamos bien en el plan previsto.

Sin embargo, donde menos lo esperaba, la carrera se atasca. Sé que casi todo el tramo final es asfalto y donde esperaba ir ligero, las zapas se me pegan al suelo. Llego al avituallamiento del 25 y como creo que voy algo deshidratado me paro a echarme dos buenos tragos. Buff, arrancar de nuevo me cuesta un triunfo. Ese último tramo lo hago con los cuadriceps muy cargaditos y dando bastante pena. Me viene a la memoria el marató  de Donosti en donde los minutos me cayeron en los cuatro últimos kms. Como pasa el tiempo cuando has explotado.

De ahí a meta y paro el crono en 3.10 así contento pero sin presumir que decía Luis Aragones. En meta me encuentro de nuevo con Aitor, al que no veía desde el km 1, que me dice que ha "pinchado". Tiene muy mala cara y algunos síntomas de deshidratación.

En fin, acabamos la temporada de trailrunning con buen sabor. Ahora a pensar en los clientes a coger vacaciones y después a encarar el maratón de Donosti.