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Del smoking al running

Esta es la historia de una de esas miles de personas que deciden cambiar de vida y empezar a correr. La verdad es que me resulta entrañable leer sobre sus pequeñas victorias. Amigo, aquí no hay derrotas, todo son pasitos hacia adelante.

Del smoking al running


Del smoking al running

Bueno, la verdad es que no sé muy bien cómo empezar esto. Mi amigo Sergio me ha pedido que os comente un poco mi experiencia en este nuevo mundo del Running, el cual acabo de descubrir a mis cuarenta y pocos años. Así que nada, allá voy.

Siempre he sido una persona aficionada al deporte, no sólo televisivo, aunque me he tragado de todo, hasta me he tragado campeonatos de curling. He practicado una infinidad de deportes. Algunos de forma seria: Pelotamano, Frontenis, Balonmano, Taekwondo, Futbol. Y otros, de manera menos seria: Tenis, Paddel, Badminton, pala corta, Baloncesto... Pero nunca, nunca, había hecho Running. Es cierto que en todos los deportes que he practicado existía una exigencia de forma física, por lo que siempre he estado relacionado con el correr, pero nunca con la filosofía del Running, sino con la filosofía de cumplir el entrenamiento para luego poder jugar y competir contra otras personas.

Después de llevar varios años con la idea de dejar de fumar rondando por mi cabeza, y la manera de intentar afrontarlo y de contrarrestar los efectos secundarios que me iban a producir la ansiedad ("¡¡más gordo no, por favor!!"), el pasado mes de abril, el día 2, decidí dejar de fumar. Fumé mi último cigarrillo a las 9:10 am, y sólo después de fumar ese cigarrillo supe que era el último. Así que imaginaros, pasé un día muy malo, aunque quizás el primer día de dejar el tabaco no sea el peor.

Acto seguido decidí imponerme un régimen severo. Cuando me refiero a severo, no me refiero a la típica dieta del astronauta, me refiero a que decidí comer mis 5 comidas diarias, dos de ellas a base de frutas de temporada, a comer muchas verduras y comidas a la plancha y a intentar no coger ningún vicio que supliera al tabaco. Los que habéis sido fumadores, y lo habéis dejado, entenderéis a qué me refiero.

Fueron pasando los días y la adicción al tabaco iba a peor. Me despertaba por la noche cada 2 horas con una única idea en la cabeza, ¡¡Fumarme un cigarro!!. Pasaron las Vacaciones de Semana Santa y, a pesar de haber dispuesto de un montón de tiempo libre, logré hacer frente a mi propósito y seguía sin fumar. Es cierto que eso me dió un poco de moral en mis pretensiones, aunque me di cuenta de que no podía seguir así, iba a reventar por algún lado. No quería fumar, no quería engordar (más), pero estaba llegando a mi límite, me iba a derrumbar, no lo iba a conseguir...

Un día me desperté por la mañana con unas ganas tremendas de fumar un cigarro, como casi todos los días, y me acordé de mi amigo Sergio. De su perseverancia para correr, para sacrificarse, y me dije: "¿Ostias, y si salgo a correr?". Eso podría hacer que aliviara mi ansiedad y que orientara mi ansia de fumar por otra ansia que fuera "más saludable". Así que dicho y hecho. Me puse un pantalón corto, una camiseta, unas playeras, me instalé el runkeeper en el móvil (trabajo en el mundo de los datos, es mi deformación profesional, necesito datos que poder analizar...) y salí al Parque de Etxebarria, yo solo, a ver qué pasaba. Si me llegan a decir dos meses antes que iba a salir a hacer Running, me habría apostado cualquier cosa a que eso no era posible. 

Total, que recuerdo ese primer día como si fuera ayer: el 28 de abril de 2014. Fue un infierno. Corrí, bueno, correr, correr..., más bien me arrastré durante 32 minutos. Alternando ratos trotando y ratos andando por el Parque de Etxebarria, para hacer la friolera de 3,52 kms. A una increíble velocidad de 9,06 minutos/kilómetro (mi abuela de 91 años anda más rápido). 

La verdad es que me desanimó un poco. Fue muy duro. Pensaba que no me iba a costar tanto y me di cuenta de que mi estado de forma era lamentable. A pesar de eso, no desistí, me dije: "Borja, no te rindas, date un mes de plazo, y si no ves ningún progreso, lo dejas". Así que al día siguiente lo mismo. Después de acostar a los críos, a las 21:30, salí de nuevo al parque. Esta vez hice una distancia un poco mayor, 4,10 kms, y en un tiempo sensiblemente mejor que el día anterior, 8,55 minutos el kilómetro. Aunque seguramente lo que más me ayudó fue la compañia de mi amigo Jorge, el cual decidió también acompañarme en esta andadura por el running. Gracias, Jorge, sin tu compañía igual me habría rilado en la primera semana.

Al día siguiente volvimos a salir. Otra vez hicimos un tiempo lamentable, 9,49 minutos el kilómetro, aunque aumentamos la distancia recorrida 4,63 kms, lo cual nos dió moral. 

Nuestro amigo Sergio nos decía que tuviéramos cuidado, que no era bueno salir todos los días a entrenar, sobre todo cuando estás tan fuera de forma como nosotros. Así que nos pusimos un plan de entrenos: 4 días a la semana corriendo, 3 de descanso, y el objetivo de conseguir correr 10 kms de una manera digna y en menos de 60 minutos.

La verdad es que empezamos poco a poco a mejorar. Sergio, con su tremenda experiencia, nos aconsejaba casi a diario, animándonos a seguir, a no abandonar, y a que disfrutáramos. Aunque si eres novel, o vas a comenzar a correr y estás leyendo esto, te puedo asegurar una cosa, al principio no disfrutas mientras estas haciendo running, más bien sufres. 

A mi me duele de cintura para abajo todas las partes de mi cuerpo, y de cintura para arriba, unas cuantas. Y eso me pasa a partir de los 100 primeros metros. Os puedo asegurar que no disfrutas, pero en el momento que miras tu móvil, que ves las distancias que has recorrido, los tiempos que has hecho, y que has logrado ganar la pelea contra ti mismo, te puedo asegurar que la satisfacción y el disfrute es máximo. Así que ¡¡¡ánimo!!!, no te desanimes. Todos sufrimos mientras corremos (incluido ése que te adelanta como si fueras una tortuga), pero la satisfacción final compensa, y mucho

Actualmente salimos tres personas a correr, mi amigo Jorge, mi amiga Ainhoa (eres un campeona, Ainhoa, salir a correr con estos dos machitos cargados de feromonas...) y yo. Nos hemos fijado el objetivo de correr la carrera Pirata de Bilbao el próximo 8 de octubre. ¡¡Va a ser nuestra primera carrera!! Van a ser solamente diez kilómetros, pero nos hemos marcado una meta: hacerlos en menos de 60 minutos. La verdad es que estamos muy ilusionados con este reto, con la participación en esta carrera y con la posibilidad de acabarla.

Si Sergio nos deja, os iremos contando nuestra experiencia.

¡¡¡Buen Running a todos!!!