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I Quedada Trailera ¡¡NOCTURNA!!

Si en su día ya conseguimos hacer dos ediciones de Quedada Trailera, siendo la segunda de ellas la elegida para rodar el video promocional de 2013, ahora que mi maestro Sergio y yo hemos desarrollado un nuevo apéndice en la parte delantera de nuestro craneo llamado "frontal" éste es el momento adecuado para tomar un nuevo camino dentro del trail running, y es el correr con nocturnidad pero sin alevosía.

Quedada Trailera Nocturna

Pasadas las seis de hoy, el día se despedía y me disponía a salir a correr. Ya que iba a ir sólo, Sergio me ha ofrecido su frontal y he tenido ocasión de vivir una nueva experiencia. Son muchas razones las que hacen de correr de noche en el monte algo especial, y muchas cosas han pasado hoy por mi cabeza.

Para empezar, hasta que ya fui algo mayorcito me daba miedo ir a oscuras por el pasillo de mi casa, siempre con la paranoia de que alguien se había colado en casa e iba detrás mío. Pues bien, una carrerita a oscuras por el monte multiplica esa sensación por mil, y te hace mirar hacia atrás sin la total certeza de que no venga nadie.


Me gusta mucho también la tranquilidad de la noche, distinta de la del día. Esa soledad que tanto miedo da es la que a veces relaja, te hace concentrarte en el camino para dar bien cada pisada, y consigue que desarrolles la vista y el oido más de lo normal.


Por otro lado, en un día lluvioso como el de hoy es mucho agua el que baja desde Artxanda. Las grandes masas de agua siempre me han dad
o miedo, y en este caso, pensar que una gran riada puede venir del monte me daba bastante respeto, sobre todo porque a oscuras no se ve el agua correr; tan solo se oye, y eso impresiona más. Y no andaba yo equivocado en ser temeroso, cuando en un recodo del camino que el frontal difícilmente iluminaba he visto como la cuarta parte de una camino de unos 5 metros se había desprendido al menos 100 metros ladera abajo. El sprint a ciegas que he dado hasta encontrarme lejos de terreno inestable ha sido antológico.

Ya en pistas estables y anchas, cualquier ruido extraño te hace sospechar. Y el "relato" de Sergio y el asesino de "Se lo que hicisteis el último verano" me mantenía alerta con lo que podía aparecer defrente.

Consejo: nunca buscar nuevos caminos de noche. Una pequeña variación de metros en mi recorrido habitual por Monte Avril me ha provocado una cierta desorientación en dos ocasiones. Aunque sea fácil volver hacia atrás, los experimentos se quedan para las horas con Sol.

Y ya en casa, Sergio me dice por WhatsApp que da "yuyu" correr de noche por aquello de quedarte sin pilas en el frontal. Pero a mi no me da por pensar en eso...yo soy más de imaginar pitbulls que emergen de la oscuridad y se lanzan a mis piernas.