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El día que Sergio me llevó a lo oscuro

¡A correr al monte de noche y con solo un frontal! ¿Qué pensabais pues? Hay pocos lectores pero muchas mentes sucias en este nuestro blog...

correr por la noche

Running Nocturno

Hoy ha sido un día grande. De 24 horas, una la he pasado corriendo, y esa es una de las cosas que hacen que el día merezca la pena, sobre todo después de haber estado un mes de parón. Mi Maestro Sergio y yo hemos salido en busca de un nuevo sendero, él estrenando zapatillas y su frontal, y yo siguiéndole. Diría que ha sido la luz que iluminaba mi camino, pero esto tiene demasiadas lecturas después de ver como suena el título del post...

El caso es que frustrado nuestro intento de encontrar un nuevo camino, hemos chapoteado por las colinas embarradas de Artxanda, a oscuras y a un ritmo muy suave buscando entonarnos de cara a volver a correr en el monte.

Me queda comprarme otro frontal para no depender de él como si fuera mi perro lazarillo en días como hoy, en los que salimos tarde y el Sol se esconde pronto. A partir de ahí, paciencia y buena letra, de cara a volver a entonar las piernas.

Y como recomendación para vosotros, correr con nocturnidad y alevosía. Basta con un frontal y conocer la zona por la que nos movemos para evitar disgustos, y disfrutareis de uno de los momentos más relajantes del día, en zonas sin ruidos en las que solamente tus pasos y algún animalillo nocturno perturban el silencio. Así que si no lo habéis probado, ¡no tardéis!