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Mis tres grandes momentos de 2013

Acaba el año, y es habitual hacer balance de lo acontecido durante estos 365 días en cualquiera que sea el ámbito que se analice. Y en este caso, quisiera destacar tres momentos que recordaré muy bien y será difícil borrar de la memoria. Eso si, dejo fuera muchos otros, que seguro que no olvidaré.

Estos son mis tres grandes recuerdos de 2013:


-II Quedada Trailera. Decidido yo a empezar a correr en el monte, un sábado de finales de enero un amplio grupo decidimos ir al barro de la zona del Pagasarri. Mis Salomon recién encargadas aun no habían llegado y allí que me fui con las de asfalto. Tras haber empezado el año con una gastroenteritis provocada por alergía a las ostras, era el primer día que salía a correr a tope, y disfruté como un enano. Aritz, Iñigo, David, Jon, Pablo, Jose, Jon y mi Maestro Sergio, fueron protagonistas de aquella II Quedada Trailera, y con los que he compartido más kilómetros en ocasiones como la Kosta Trail ´13. ¡Esperemos que queden muchas por venir!

- 49 B/SS. A pesar de que no me gusta entrenar, sino simplemente correr, he de decir que durante varios meses corrí pensando en esta cita, lo cual puede suponer entrenar. Sea como sea, me fijé el objetivo de completar la Behobia, y lo conseguí. Todos los que ya la conocían me decían que disfrutara el ambiente, y sin duda fue lo mejor de aquel día. La consecución de un objetivo para el que hay que prepararse es una de las mejores sensaciones que puede haber, y sin duda aquel día corrí de la mano de la felicidad durante 20 km. El viento, las subidas...cosas que mejor sería evitar, pero que hacen del momento algo aun más grandioso de lo que ya es, junto con toda la gente anónima que anima, y aquellos que te esperan en meta. ¡Espero poder repetir este año en el que la cita cumple medio siglo!

- La culada de Sergio en el merendero El León. En las semanas previas a la Kosta Trail ´13 mi Maestro Sergio y yo compartimos horas de monte y barro. Los días cada vez eran más largos y a eso de las 18h. nos lanzabamos por las pistas de Monte Avril. Y como 2013 fué un año en el que la lluvia no dio tregua hasta finales de junio, muchos de nuestros entrenos tuvieron el barro como protagonista. Así pues, un buen día en el que ibamos a nuestro entorno habitual por Artxanda, un terreno ligéramente torcido hacia la izquierda y embarrado propició uno de esos momentos en los que la risa absorbe todas sus fuerzas, obligándote a casi parar de correr. Aquel día, Sergio corrió con dos plastas: la de barro en el trasero, y yo a su lado. Eso si, decir que es posible reirse de ese momento porque afortunádamente no tuvo como consecuencia lesiones ni cosas parecidas. Y también admito que otro día fui yo el que se sentó involuntariamente en el suelo, pero visto en primera persona siempre hace menos gracia. Ahora mi duda es si desear, al igual que con los otros dos momentos, que éste también se vuelva a repetir en 2014...Y si tengo que ser yo el que se caiga el próximo año, ¡bienvenido sea mientras podamos compartir kilómetros!

Para 2014, más posts, más kilómetros, más visitantes...¡y salud a todos vosotros!

Urte Berri On!