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Finisher en el Marathon de Donosti 2013

Tras meses de entrenamientos, kilómetros y kilómetros de interminables rodajes, molestias y malos momentos superados, hoy se ha celebrado la 36 edición del Marathon de Donosti. Vamos a ver si somos capaces de resumir en un post 2 intensos días alrededor de la prueba.
 
Antes:
 
No ha sido una carrera normal. Ha sido mucho más exigente que ninguna en cuanto a su planificación y logística. Normalmente, cuando vas a una carrera coges tu mochila el mismo día, corres y te vas. En este marathon era la primera vez que habíamos reservado un hotel para ir el día anterior. Esta claro que el despliegue es mucho mayor, pero también te hace vivir mucho más intensamente el evento. Muy chocante ver el restaurante de la comida del sábado, italiano claro, con mucha gente delgada comiendo macarrones.
 
Después una vueltita por la ciudad, unas compritas para navidad, una cervecita con mi compinche @aitorsbbp y otra vez pasta para cenar. Vuelta a la casa rural en Astigarraga. Por poner un pero a esta jornada, diré que fueron muchas horas de pie y acabé con las piernas algo cargadas.
 
Durante:
 
Llega el día de la carrera y la jornada empieza pronto. A las 5 de la mañana me despierto aunque no me levanto hasta las seis. Como me siento empapuzado de toda la pasta del día anterior elijo desayunar ligero. 3 piezas de fruta y un café con leche. Busco también un efecto "desatascante" muy importante en el marathon. Vuelvo a la habitación para tumbarme en la cama a reposar. Poco a poco la fruta hace el efecto deseado :-)
 
Pasadas las 8 de la mañana salimos hacia Donosti. El tiempo se nos va echando ya que nos cuesta un poco aparcar en la zona de Anoeta. Como consecuencia llegamos un poquito más tarde de lo previsto al lugar de la quedada con mis compañeros de entrenamiento. A las 8.45h tras un par de carreritas para calentar nos dirigimos a la salida. Nos colocamos al final del cajón de la liebre de 3h ya que nuestro ritmo será para aspirar a 3.10 h. Los nervios se mezclan con la ansiedad en los instantes previos al pistoletazo de salida.
 
3,2,1 llega el momento. No hay problemas en la salida. Desde el primer metro puedes correr en tu ritmo. Los 3/4 primeros kilómetros son de tanteo, de entrar en calor y romper a sudar. Los geles me molestan en el pantalón y los guantes me dan calor ya que no llueve ni hace tanto frio como preveíamos. Lo meto todo en las mangas de la camiseta térmica y parece que el apaño funcionan ya que no me dan ningún problema y me olvido de ello.
 
De los tres compañeros que salimos juntos, pronto nos quedamos dos ya que uno de nosotros decide arriesgar e intentar bajar de tres horas. No se va muy limpio ya que el pulsómetro/GPS  no le funciona y va sin referencias.
 
Me quedo junto a mi compañero de muchos entrenamientos, tal y como estaba previsto. A partir de aquí, dos carreras muy distintas. Los primeros 24 kms que hago con mi compañero transcurren sin mayor incidencia. En ritmos de 4.30 la cosa es bastante llevadera.
 
A partir del 24 mi compañero se descuelga y ya me quedo sólo en mi aventura. Quedan muchos kilómetros y a toro pasado creo que la inexperiencia me pasa factura. Entre el 24 y el 36 me veo fortísimo y creo que estoy en mi momento. El ritmo sale solo y los kms van cayendo. Subo un poco el ritmo porque me veo bien pero esto es muy largo y el "hombre del mazo" aprovecha cualquier descuido para sacudirte. Hago estos kms acompañado de un chaval de Pamplona que quiere bajar de 3.10.
 
En el 37 empiezan a sonar las alarmas, los cuadriceps y los femorales se empiezan a agarrar. Mala cosa. En el 38, agarrotamiento total en una rampita antes de llegar a los túneles de la Concha. Mierda!!! Mi ritmo baja de golpe de 4.30  hasta los 6 minutos por km o mas. De ahí a meta toca sufrir y sufrir. Sin embargo un aliado aparece en mi camino. El público, numeroso durante toda la jornada, me lleva en volandas. En el 40 recupero algo de ritmo ya llego hasta el estadio. Ya nada me puede parar. Voy a acabar mi segunda marathon por debajo de 3.20 que era mi objetivo principal. Mejoro en 23 minutos mi marca. Hubo un momento en que pensé que era mi día, pero el marathon pone a cada uno en su sitio.
 
Al final 3.17,41 oficioso.
 
 
Después:
 
Acabo más entero que en mi primer marathon pero el frio comienza a hacer mella. Voy como puedo hasta el hotel de mis compis y me pego una duchita reparadora. Buff, el color vuelve a brotar en mis mejillas.
 
Más tarde la comida de despedida. Tengo las piernas como Pinocho y bajar al baño que tiene 2 tramos de escaleras me cuesta un triunfo...en el camino - tardo 2 minutos en bajar 20 escaleras - conozco a un tipo que dice haber corrido 24 maratones. Esa es la diferencia entre correr maratones y ser maratoniano.
 
Me como uno o dos jabalís y ahí se va acabando el finde semana. Ahora a descansar y cuando llegue el momento llamar a la grúa.