Ir al contenido principal

¿Fin de un modelo de deporte escolar?

Este tema que vamos a tocar hoy no es nada habitual en nuestro blog, en el que solemos abordar cuestiones relacionadas con Bilbao, emprender, correr y los running tours. Pero tanto a mi compinche @aitorsbbp como a mi nos toca la fibra ya que forma parte de un pasado reciente.

En algunas ocasiones hemos comentado que antes que dedicarnos a correr ambos jugábamos a baloncesto. Incluso en algún momento llegamos a jugar juntos. El caso es que a principios de octubre ví una noticia en prensa en la que se hablaba de como la seguridad social había inspeccionado 3 centros educativos en Vitoria-Gasteiz para revisar la situación profesional de los monitores de deporte escolar. Parece ser que el resultado fue una sanción que algún centro supuso 11.000 euros para regularizar la situación.

Como ya estoy muy desvinculado de ese mundo envié la información al club entendiendo que era un tema de calado. El boomerang ha vuelto hoy cuando me ha llamado el coordinador deportivo para pedirme consejo sobre el tema, ya que el voluntariado es uno de mis temas profesionales.

Parece ser que hay una alarma en el sector ya que si estas inspecciones avanzan, amenazan con acabar con el modelo de deporte escolar con el que se gestionan muchos colegios y clubes deportivos.

Viendo toda esta situación de contexto, yo voy a hablar de mi experiencia personal. Nunca me he considerado un trabajador ni del centro educativo ni del club deportivo en el que entrenaba, siempre me he considerado un voluntario. Es verdad que a cambio de actividad hemos recibido una "remuneración" que en la última época fue de 90 euros/mes. Si entrenabas junto con otra persona había que dividir la cantidad. Así que 45 euros por una dedicación de unas 5 horas semanales, poner el coche y pagar una coca cola a los chavales.

Uno de los centros inspeccionados y sancionados tengo entendido que automáticamente desmanteló su deporte escolar. Esta será una de las consecuencias si las inspecciones se extienden. La otra será mantenerlo y cargar el "sobrecoste" a las familias. Creo que muchas sacarán a sus hijos/as de las actividades deportivas. Es probable que si está situación llega, hacer deporte se convierta en un privilegio.

Desde un punto de vista diametralmente opuesto, quizá se esta una oportunidad para dignificar las actividades deportivas extraescolares y a las personas que le dedican tiempo y esfuerzo. Quizá hay que empezar a cobrar como las clases de inglés, por ejemplo.