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Por fin cae la lluvia sobre Bilbao

En mi experiencia, solo hay un momento en el que la ciudad es únicamente para los corredores, durante los amaneceres de los fines de semana, especialmente los domingos. Se trata de un momento en el que las calles están vacías, sin coches, sin gente, sin vida. Un momento propicio para tener la experiencia de sentirte el amo de la ciudad rodando por medio de la calle. Toda para nosotros, toda para disfrutar del placer de correr.
 
Mejor dicho, otro momento en el que he encontrado similares condiciones ha sido durante las "ciclogénesis explosivas" que ha habido en Bilbao durante los últimos inviernos. No recomiendo entrenar en estos momentos y menos ir al monte...
 
No llega a las experiencias catárticas anteriores, pero entrenar bajo la lluvia también tiene el beneficio de recuperar de alguna manera la ciudad para correr. Durante estas pasadas semanas que hemos tenido la prórroga del verano - recuerdo a los meteorólogos diciendo en julio que el verano iba a durar entre el 15 de julio y el 15 de agosto - las calles estaban llenas de gente y se hacía más complicado entrenar a cierta velocidad teniendo que esquivar a gente cada dos por tres. Gente paseando, gente paseando con perros, gente paseando con perros sueltos...gente patinando, gente en bicicleta, mucha gente corriendo, mucha gente corriendo de la que no saluda cuando te cruzas...
 
Ahora ha empezado a llover, las calles se han vaciado de golpe y los runners las  hemos recuperado para entrenar. Tan solo tenemos que compartirlas con los coches...