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Arte: el equilibrio de lo imperfecto

El título de esta entrada es una definición que me dio a conocer un gran tipo que tuve la oportunidad de conocer una vez.
Ligado al cine, y gran pensador, en una charla que se alargó hasta tres horas alrededor de zuritos y cosecheros, el hombre en cuestión pasó de tema en tema. De manera sublime, saltó de las reflexiones sobre el cine a reflexionar sobre la vida mismo. Y en las tres horas de charla, hubo algo que repitió coonstantemente. El arte está en la vida.
¿Por qué? fue mi pregunta. Definió el arte como una imperfección que, dentro de ella, tiene algo que transmite, que provoca emociones y sentimientos.
Lo perfecto es demasiado perfecto, cumple con un ideal. Se espera que sea así. Pero lo imperfecto, en su justa medida, de manera equilibrada, es algo inesperado, y es ahí donde crea la emoción.
Llegados a este punto, y habiendo dejado clara mi imperfección filosófica ( ¿quiere esto decir que soy artista? ) introduzcamos el running en el tema y reflexionemos sobre lo siguiente:

¿Es correr un arte?
¿Son arte las hazañas de Kilian Jornet, tan perfectas?
¿Es arte el proceso de entrenamiento para una carrera que finaliza con la llegada a meta, en la que tu familia te espera emocionada, dispuesta a compartir orgullo y satisfacción?
¿Es arte la actividad de BOT, en la que se intenta mostrar la ciudad  y transmitir su esencia?