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7 formas estúpidas de lesionarte en una playa

Iniciado el mes de agosto y con él el período vacacional, muchos runners hemos hecho un paréntesis en nuestros entrenamientos y hemos cambiado el duro asfalto por el sol y la blanda arena.

Es frecuente además que por esta época aparezcan muchos artículos sobre las bondades de entrenar en la playa o sobre las propiedades del agua como recuperador.

Sin embargo, a veces nuestros arenales también encierran peligros mortales para un runner desprevenido. Aquí va un compendio de accidentes, basado en experiencias reales, que pueden arruinar varios días de entrenamiento:

1.-  Este va dedicado a mi colega @jose_veintitres y a todos los esforzados padres que cabamos grandes piscinas en la arena para nuestros hijos e hijas. Muy bonito el momento ingenieril pero recuerda, lo que es una piscina para tí, es un agujero para otros. Especialmente para aquellos que esprintan todo ciegos camino del agua...

2.- Otro gran clásico veraniego con gran riesgo de lesiones...el "frisbi". Te haces el gallito estirándote para cogerlo y te arriesgas a una lesión muscular por forzar demasiado. Recuerda runner que ya no eres un chaval. Otra variante de esta lesión es la de no ver por donde corres al mirar el plato y te caes al pisar una piedra...

3.- Que bonitos esos paseos por la orilla del agua, esas rocas que ya que están ahí vamos a subirnos...esos cortes en los pies con una mala pisada o con una concha....

4.- No me corto los pies en esas rocas pero como están cerca del agua se me acurre bañarme...y me pica un escarapote!!!!

5.- un caso muy desagradable tiene que ver con la gente que organiza botellones en la playa y luego deja vidrios rotos en la arena. El otro día ví como sacaban una botella rota del agua. Sin duda, esto le arruína a uno el verano.

6.- Un siguiente grupo de lesiones accidentales tiene que ver con la práctica del fútbol playa. Jugar un partidillo con un grupo de chavales, picarte y lesionarte...todo es empezar.

7.- La última tiene que ver con la práctica de nuestras actividades favoritas en la playa como es echar una cabezada. Ya sabemos que el runner tipo madruga mucho para entrenar, así que no desaprovecha una para recuperar. Desgraciadamente, es frecuente quedarse dormido al sol y despertarse con una buena quemadura de segundo grado.

En definitiva, una playa puede ser un magnífico escenario para entrenar o arruinarte una semana de tus vacaciones.