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5 cosas que me gustan de mi lugar de veraneo

Mientras mi compinche @aitorsbbp se ha quedado de guardia en Bilbao cuidando el fuerte, yo me he venido a uno de mis escenarios de entrenamiento veraniego. Un destino donde entrenar tiene para mi tiene muchas ventajas.

La primera de ellas es la temparatura. Entreno con mucha gente que suele decirme que no puede con el calor. Yo no tengo ese problema ya que aquí es excepcional que la temperatura pase de 25 grados.

La segunda ventaja es entrenar en un sitio de playa, ya que puedes combinar diferentes tipos de superficies es un mismo entreno. Puedes empezar en asfalto, seguir por una zona de arena suelta y acabar apretando en una arena mas prensada, esquivando la ruptura de las olas.

Otra ventaja importante es la ausencia de tráfico ya que enseguida puedes salir del pueblo y empezar a rodar por caminos que bordean los acantilados. Muy evocador.

En cuarto lugar está el tiempo. ¿Os acordáis cuando éramos pequeños y las tardes de verano eran eternas? Había tiempo para todo, hasta para perderlo. Pues bien, aquí me sucede algo similar ya que parece que el tiempo parece que pasa más despacio. Cuanto más tiempo libre, más dedicación al running.

Sin embargo, la mayor ventaja que este espacio tiene para mí es la posibilidad de meterte en el agua hasta la cintura después de entrenar. Esta criogenia natural ayuda  a eliminar molestias y a  recuperar de una manera más eficiente tras el esfuerzo. El agua está tan fría que el que se baña aquí puede hacerlo en cualquier parte del mundo.