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Hoy no se sobre qué escribir

Hoy, como cada miércoles, me tocaba post para el blog. Normalmente en inglés, aunque hoy me falta fluidez y el tiempo escasea. Es la rutina que me marqué para dar contenido junto con Sergio a este txoko de dos jóvenes runners como nosotros.
Resulta que no tenía una idea clara sobre la que escribir. Nunca hago literatura de muchos kilates, pero es que hoy no sabía ni por donde empezar. Asi que he salido a correr, para ver si encontraba inspiración, o al menos me encontraba ella a mi. He pensado que si algo simpático me ocurriese, una simple anécdota, eso podría llenar varias lineas. Pensaba hacer unos 15 km. por Bolintxu, Pagasarri, Arnotegi...tiempo y espacio suficiente para que ocurran cosas. Y de paso, preparar la Kosta Trail que desde hace tiempo tengo en mente y para la que queda poco más de una semana.

Ya por Bolintxu, un rebaño de cabras y caballos que bloqueaba el camino, ha comenzado a correr al verme. La imagen era digna de documental, muy bonita con los animalitos corriendo hacia las laderas verdes y resplandecientes, con pequeños riachuelos, abundantes gracias a las lluvias de estos días. Pero a pesar de lo ideal de la vista, eso no servía. La inspiración corría más que los caballos incluso.
En la bifurcación del Arnotegi y el Pagasarri, un breve instante de dudas me ha servido para descansar. No sabía si hacer una tirada corta o algo más larga. Y aquí, mi elección ha podido ser clave en el desenlace de la tarde. A toro pasado, y como si esta historia fuese una peli que ya habría visto antes, sin duda le hubiera gritado al protagonista "Vete por el Arnotegi melón!!". Pero no ha sido así.

En el desvío al Arraiz desde el Pagasarri, mi rodilla derecha se deja notar. Más y más, hasta que paro y ando para no cargarla. Y arranco de nuevo, y me duele. Más y más. Y corro, pero de la rodilla, el dolor en forma de calambre, sube por el muslo. Con un para y arranca llego al Arraiz, donde el dolor sube a la cadera. Imposible seguir. Bajo andando por la carretera, confiando en llegar a Rekalde y desde ahí trotar a casa. Muy malas sensaciones, y casualidad, como si fuera una peli barata, cuando más solo, desprotegido, dolorido me encuentro...empieza un viento cortante y una chaparrada de arrea. Intento trotar cuesta abajo pero un dolor desesperante me hace parar. 
¿Rabia? Peor. Una semana para la Kosta Trail, y lo que nunca me ha pasado, me pasa. Probaré con hielo, con calor, con pomadas...
Eso si, me quedo con algo bueno. En la bajada a Rekalde, una madre con su hija han parado, y me han dicho que suba a su coche. Porque llovía y les daba pena. Y al decirles lo del dolor, me han dicho que ni dudarlo, me acercaban a algún sitio. Y como pasaban cerca de mi casa, mejor que mejor. Se han autonombrado "Salvadoras de Aitor". Como poco...
Y aquí estoy, con un maldito dolor que me llena de dudas antes de la carrera que tengo marcada hace meses. 
Y por supuesto, frustrado por no haber podido atrapar a la inspiración, con lo que no se de qué escribir...