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El Santo Grial del Running: LAS SENSACIONES

Esta semana he vuelto a entrenar.

Tras tener el "alta competitiva" por parte de mi fisio con la que me he estado tratando una fascitis, esta semana he vuelto a entrenar.

Apenas han sido tres entrenamientos de 30'. Tres salidas en las que apenas rompes a sudar. Tres carreras en las que buscas el Santo Grial de los corredores: LAS BUENAS SENSACIONES. 

Volver a entrenar después de una lesión es algo muy difícil y complicado. Estás deseando calzarte las zapas y salir a devorar kilómetros. Hayas estado los días que hayas estado parado, para un runner siempre serán muchos. Ya sabéis que los atletas populares tenemos muchos problemas con la autoridad. Te subirás por las paredes y harás la vida imposible a los que te rodean. Explicaras a diestro y siniestro, a quien quiera escucharte la lesión que tienes y los días que llevas parado. La ansiedad será, probablemente, el peor enemigo del runner en esta situación.



Por fin llega el día, te calzas las zapas - que habrás cambiado por si eran las causantes de tus males- y sales a entrenar. Los primeros minutos las sensaciones son raras, con mucha concentración en la zona de la lesión. Atento a cualquier señal que nos indique que algo no va bien. Así suele transcurrir el primer reencuentro con la carretera. No son momentos para disfrutar, son momentos para sentir. Vuelta a casa y a estirar la zona dañada como si te fuera la vida en ello. 

El siguiente entrenamiento comienza como el anterior, centrado en la molestia. De repente ocurre...ey!!! en el último minuto me he olvidado del pie, de la pierna, del soleo o de la cintilla o de lo que sea que te duela. Eso está bien, es lo que se busca, pero enseguida vuelves al estado de alerta.

No conviene pasarnos de volumen, hay que estar tranquilos. Hay que tener en cuenta que el cuerpo lleva inactivo varios días y que hay que meterlo en la dinámica de nuevo.

Sales otro día, el día anterior fue ayer pero eso no importa. Tienes buenas sensaciones. Esta vez cuesta menos empezar. Poco a poco alargas la zancada pero debes retenerte, conoces a gente que se envalentonó demasiado pronto y tuvo que volver a parar. Vuelves a sorprenderte cuando ha pasado un rato en el que ya no pensabas en la molestia...¡estabas pensando en la próxima carrera!! debes volver en tí, aun no hay nada conseguido.

En fin, todos buscamos las buenas sensaciones y a veces es dificil encontrarlas. Otras veces las encuentras tan rápido que quieres forzar más de la cuenta y vuelves a recaer, con lo que es peor el remedio que la enfermedad. Tener la cabeza fria cuando el cuerpo te pide más pero sabes que no debes porque todavía estás tierno, es el momento más dificil con el que debes luchar después de volver a correr.

Con un poco de paciencia, las buenas sensaciones volverán solas.