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Echando polvos en la I Bilbao Mendi Trail

Nuestro colaborador @aitorSBBP se viene arriba contandonos su experiencia en el I Bilbao Mendi Trail . Espero que os guste!!!
 
 
 
Hace apenas un mes que mi amigo @bot_opentourism me dio a conocer la Bilbao Mendi Trail. En un momento en el que no me planteaba ninguna carrera, va y aparece un bonito recorrido alrededor de Bilbao, de 25 km. Y resulta que como nunca había corrido más de 21 km., y además fueron en asfalto, pues me animé.
 
Prepararla era algo que no me planteé. Simplemente me veía capaz de acabarla, mejor o peor. La mayor duda era, de hecho, si sería mejor ir con neumáticos de asfalto o de monte. Y con un reciente regalo como unas Salomon, parecía la ocasión adecuada para calzármelas. Así que llegado el día, me puse…mis Mizuno de carretera. Con suelo seco y cachos de asfalto, me pareció lo mejor y tengo que decir que acerté. Cuesta abajo, despacio como siempre, no tuve problemas con las suelas y agarraron perfectamente, incluso en momentos de bajada en los que, cansado, perdía el control. Y en el asfalto, aligeraron el cansancio.
 
La semana previa, haber echado polvos supuso un gran lastre para la carrera. Las flores echaron el polen (¿Qué pensabais cochinetes?), polvos que me causaron alergia, con su fiebre, ahogos y debilidad correspondiente. Asíque llegúe al domingo flojete. Me conocía la primera parte del circuito al dedillo, y sabía que debía arrancar suave. Pero no se hacer eso, y me dejé llevar por las piernas. Así, pronto decidí, obligado por los pulmones, afrontar las cuestas andando, aunque normalmente las suba corriendo.
 
Ya bajando a Etxebarri, disfruté como un enano, por medio del bosque. Troncos, barro, riachuelo…y seguido, todo lo contrario; el paso hasta comenzar a subir Arnotegi fue un gran sufrimiento. Algunas ráfagas de viento me hicieron tambalearme, y así, la subida al Arnotegi desde Buia se hizo muy dura. Tan dura, que disfruté. Porque lo bonito de este asunto es siempre superar lo difícil, y conseguir llegar. Y esa subida, bien mereció ser sufrida, porque la recompensa al llegar arriba fue todo un sentimiento de grandeza.
 
Así, una vez comenzado a bajar el Arnotegi, todo fue dejarse llevar, hasta entrar en el Bilbao Arena. La llegada fue lo mejor, y no por ganas, ya que correr más no me hubiera importado. Tampoco hubiese estado mal llenar el graderío de gente animando como locos y haciendo la ola con pancartas y jaleando los nombres de los corredores fervientemente llevándoles en volandas hasta la línea de llegada…pero eso es mucho pedir. Fue bonito el entrar a meta por lo que lo es siempre: alcanzar el objetivo, encontrar a la gente que te apoya esperándote con una sonrisa revitalizante, y ver culminar el mismo objetivo a los amigos de carrera.
 
Resumiendo, la I Bilbao Mendi Trail fue una gran experiencia, compartida con gran gente y
organizada para disfrutar, lográndolo además con creces.
 
P.D.: Esperando repetir el año que viene, ya he tomado precauciones para el tema de los
polvos: antiestamínicos, Ventolín, y un pack de cinco mascarillas, ¡además cada una de un
color diferente!