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La Pirámide de Maslow del Running

Poco a poco correr ha ido perdiendo ese aroma romántico de libertad para ir convirtiendonos en exclavos de un montón de artefactos de los que hacemos uso en nuestros entrenamientos.

En un principio empezamos a trotar escuchando a nuestro cuerpo y teniendo buenas o malas sensaciones. Los entranamientos son un poco intuitivos, nada de ciencia. A lo sumo repites los días y el recorrido para controlar el tiempo.

La siguiente etapa en la evolución del runner suele ser la del pulsómetro. Según vas avanzando y subiendo de nivel, los entrenos se vuelven más metódicos y se hace necesario ir llevando un control. Por supuesto, dependiendo del tipo de pulsómetro podrás tener funcionalidades más básicas o más específicas.
 

La siguiente etapa evolutiva del runner se orienta hacia la necesidad de contar con un GPS, que bien puede estar incorporado en el pulsómetro o  podemos utilizar una app en el móvil. Esta segunda variante nos introduce en el uso de otro artefacto sobre el que ya hemos debatido en alguna ocasión. Ver Mientras corres: ¿móvil si o móvil no? . Este tema de los GPS tiene una derivada interesante como es la de poder compartir información en redes sociales genéricas o más específicas de corredores.

En este sentido, a nivel personal puedo decir que he subido la pirámide por un lado y ahora la desciendo por el otro. Eso dicen de las pirámides de Maslow, que hay que subirlas y bajarlas. Desde que empecé a correr he pasado por muchas etapas que han tenido las necesidades de las que he hablado. Sin embargo, en estos momentos me inclino por volver a las sensaciones y a escuchar al cuerpo. Más adelante ya volveré a subir ;-)